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Uso del Carbonato de Calcio: Una experiencia personal... Después de releer los trabajos de la Dra. Rosa Bacardit, intenté una ración sin Carbonato de Calcio; colocando este por separado. Fue una muy mala experiencia. En especial en la fase infantil, los alevines morían indefectiblemente. Aparecían secos dentro, o junto, del Carbonato; bajé la cantidad, cambié los recipientes pero no obtuve más que fracasos. Conversando con un jardinero supe, por su experiencia, que los caracoles y sus primos, las babosas se encuentran siempre donde hay huesos. Me contó que indefectiblemente en los jardines que encontraba huesos escondidos encontraba también a sus “enemigos” los moluscos plaga (para él). Quise utilizar los restos de huesos que dejan mis perros pero mis caracoles no se mostraron muy entusiasmados. Finalmente ... Eureka! Preparando yeso para tapar algunos agujeros antes de pintar una pared (son los únicos “agujeros” que por ahora puedo tapar) se me ocurrió que, quizás, podría utilizar un procedimiento análogo con el carbonato. El dato del jardinero me hizo pensar en esa posibilidad. En una tapa plástica (ancha y plana [de dulce de leche]) puse un poco de agua y le fui agregando carbonato hasta que el mortero resultó en una “pasta” consistente. Dejé que se secara. Resultó. La mezcla endureció y los caracoles contentos la utilizan. ¡Y no mueren atosigados! Para los alevines también se puede utilizar jugo de zanahoria y lechuga, en lugar de sólo agua, para preparar la “Piedra de Carbonato de Calcio” Aparenta tener otra ventaja: como absorben líquidos y el calcio a través del Pie, la rádula de los infantiles y juveniles no se deteriora por el grano grueso del carbonato pesado. No está de más reiterar que esta experiencia deberá pasar por el fino filtro del tiempo. Los primeros resultados son auspiciosos, pero... en esto de criar caracoles todavía no hay nada definitivo. NACIMIENTOS EN POLYFOM Como resultado del curso dictado por Miguel de Bethencourt Chaín; Master en Ciencias Biológicas, y único compatriota conocedor serio en la cría de caracoles; comencé a experimentar con polyfom húmedo para la fase de incubación. Luego de varias pruebas estoy en condiciones de afirmar que es importante no saturar el polyfom, debe estar húmedo pero no empapado. Lo meto completamente en agua, lo dejo escurrir brevemente y “lo estrujo” fuertemente; no lo vuelvo a tocar o humedecer más. Después de constatar la puesta, retiro los huevos de la tarrina y los depósito sobre el polyfom húmedo, en el fondo de un contenedor plástico transparente; con agujeros en el fondo y pequeños piquetes de aguja (para favorecer el intercambio gaseoso) en sus costados.
En Internet encontramos una página, en francés, referida a; La cocina del “escargot” (“la cuisine des escargots accueil) Esta es una “Traducción libre” de una parte de ese trabajo. “El criador de caracoles puede ser un glotón, que guste comer bien. Entonces es necesario que sepa como preparar los caracoles, es importante que también tenga algunas buenas recetas. He aquí la preparación de base tradicional y la mía; después la imprescindible “manteca a la bourguignonne” (“burguiñón”). Preparación base.-
Método tradicional:
Manteca a la burguiñón: Necesitamos 1Kg. de manteca; 25gr. de sal; 5gr. de pimienta negra molida; 150gr. de aceite; 35gr. de hiervas aromáticas; 90gr. de perejil (cortado bien finito) Las proporciones puede modificarlas a su gusto. Preparación tradicional En cada caparazón vacía ponemos un poco de la burguiñón; después metemos la carne de escargot cortada en tiritas y la colmamos, hasta el borde, con más manteca. Pasar por el fuego el tiempo justo para hacer “temblar” (frémir) la manteca. Puede también agregarle granos de anís a la burguiñón. Puede mejorar el gusto con mostaza (100 o 150grs.) o agregarle mostaza en granos.” Buen provecho.
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